Editorial

“Cuando todos van hacia el desbordamiento, nadie parece ir en esa dirección. El que se detiene hace notar el arrebato de los otros, como un punto fijo”

Pascal

En esta tercera edición DESBORDADOS es el significante a descifrar. Significante que insiste pretendiendo atrapar algo que, una y otra vez, se escabulle. El desborde en los amores, en la sexualidad, en la multiplicidad de géneros, en la cantidad de trabajo, en el consumo de sustancias, etc. nos interroga y se proyecta una y otra vez en nuestras pantallas. Más allá o más acá del desborde está la angustia vestida con las máscaras del agotamiento, la indignación o la cólera, punto en el que la coagulación de los sentidos impide los encuentros, los que a esta altura parecen un milagro.

El asunto de los bordes, los límites y las fronteras supone tener presente que para Lacan no son lo mismo, él se ocupa de elucidar esta diferencia a partir de la teoría de nudos y la topología, momento en que estaba formalizada su teoría sobre el goce femenino. Bassols afirma que “desbordarse (…) es una forma de captarse como atravesada por una alteridad que se envuelve a sí misma, por decirlo así, sin detenerse en ningún límite, en un borde, es una alteridad que se desplaza más allá de todo límite”.[1] Eso que está fuera de sí es lo que desborda, una especie de empuje a lo infinito, que como lo real, insiste.

El material cinematográfico del que nos servimos para leer algunas claves de los modos discursivos que construyen subjetividad en esta época es el siguiente: El espejo de los otros, La noche de 12 años, Mi obra maestra, Sufragistas: pioneras de las luchas feministas, La deuda, Los puentes de Madison, Morir como un hombre, Euphoria, Lou, la audacia de ser libre y Joker. A esto se suman los contenidos de la rúbrica Multimedia, entre los que se encuentra una preciosa entrevista a Gustavo Fontán, director de varias películas, entre ellas La deuda recientemente estrenada (2019).

Ahora los agradecimientos.

A quienes me acompañan en esta apuesta por Cine al diván con la seriedad y la alegría que caracteriza al nuevo comité de redacción, coordinado por Belén Galli, el que estará a cargo de los contenidos durante el período 2019-2020. Ellos son: Pablo Martínez Samper, Claudia Núñez, Pamela Ledesma, Jorge Estanga y Paula Aldazabal. Un agradecimiento especialísimo a Ediciones MG que hace el trabajo de diseño y armado, impecable. Esta publicación mantiene un fuerte lazo de trabajo con el equipo del Ciclo de cine y Psicoanálisis de la Facultad de Psicología (UNLP) integrado por: Estefanía Diana, Francisco Napolitano, Milagros González Montero, Oriana Cianciabella, Paula Aldazabal, Antonela Pastor y Agustín Vargas, a ellos por la apuesta decidida que hizo del CCYP un espacio de encuentro y de fructífero intercambio.

 

Alma Pérez Abella
Directora Cine al diván
Octubre – 2019

[1] Bassols, M.: Lo femenino entre centro y ausencia. Grama, 2017, p. 19.